viernes 14 de octubre de 2011

El cazo de lorenzo

Hola: 
La entrada de esta semana tiene que ver mucho con el tema que nos ocupa: marginación, exclusión, integración. 
Es un cuento de Isabelle Carrier e ilustra de una manera sencilla pero profunda la situación de muchas personas, de muchos niños "diferentes". 
Ya nos contaréis  
Buena semana


"El cazo de lorenzo"







"El cazo de lorenzo"

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Me parece un cuento muy bonito.
Es cierto que muchas veces no nos fijamos en la verdad de cada persona, en esas cualidades que realmente lo hacen distinto del resto, y no lo que vemos a simple vista.
Deberíamos aprender a ver lo que hay detrás de cada persona, a lo mejor descubrimos un mundo nuevo.
Natalia.

Anónimo dijo...

Quizá lo que nos diferencia a unos Lorenzos de otros son las circunstancias en las que el cazo nos golpea y cómo nos afecta ese golpe a cada uno de nosotros.

La utilidad que le damos a nuestro cazo o las dificultades que nos produce llevarlo a cuestas a todos sitios en el día a día quizá solo sea perceptible por nosotros mismos. A los demás sólo les llega el ruido…Ruido del “borracho que duerme en el banco”, ruido del “yonki que pide para droga”, ruido de la “puta, que se ha mentido en ésto, porque le gusta”, ruido del “viejo gruñón que no hay quien lo aguante”, ruido del “mendigo que apesta a vino”, ruido del “ladrón, que mejor estaría picando piedra”, ruido del “adolescente rebelde que necesita dos tortas”, ruido del “retrasado mental que es como un niño”, ruido de “la silla de ruedas que no queda bien en una oficina”. ¿ Y si todas estas personas nos gritan cosas continuamente, y por el ruido no las oímos? O más bien,¿ y si ponemos por pantalla ese ruido, para no escucharlos…y como consecuencia, llegan a tocar fondo?

Y una vez que “el diferente” ya no nos molesta, lejos está mejor. Ya aislado no es un obstáculo para nuestras super vidas perfectas. Es más fácil alejar o acolchar un ruido que pararnos a buscar su origen.

Eso es en lo que se tienen que convertir los estereotipos, en ruido. Y nosotros como Integradores llegar a ser la herramienta para encontrar la raíz de aquello que socialmente tanto molesta, para adaptarlo, apoyarlo, potenciarlo, sensibilizarlo y no maquillarlo y desvirtuarlo más.
Integrador para integrarme, como persona y profesional, identificando mi cazo para no arrastrarlo, sino llevarlo colgado con optimismo. Es inevitable no cargarlo, lo que importa es de qué manera lo haga.

Saber que puedo ser una de esas personas por las que merezca la pena despertar de ese letargo de incomprensión y soledad... de ésas que, con mi visión distinta de su cazo quieran rebosar de vida…me llena de responsabilidad.

Por mi responsabilidad me corresponde hacer ruido.Mucho ruido. El ruido que en vez de oirse, se escuche. A ver si por una vez somos capaces de llegar a las nueces.

Elena*

Anónimo dijo...

Lo mas triste de todo, es que no nos damos cuenta que ese cazo lo portamos todos, unos mas grandes y otros mas pequeños. Solo buscamos una excusa para señalar la mas llamativa, como si eso fuese ha apaciguar los miedos o frustaciones que atormentan a cada uno.
Algunas veces el problema no es lo que vemos en las personas sino la forma de mirar que tenemos hacia ellas
Gonzalo

Anónimo dijo...

Toda persona debe ser tratada con respeto. Creo que hay personas a las que nunca conoceremos realmente sin desconocerlas primero, sin dejar de tener en cuenta los prejuicios que puedan arrastrar.
Irene.

Anónimo dijo...

el cuento me ha gustado mucho y me ha emocionado también.Todos conocemos algún Lorenzo que arrastra el cazo día a día y no es difícil ponerle cara. En adopción los expertos hablan de mochila. La mochila que traen a cuesta los niños adoptados al llegar a su nueva familia. Un mochila cargada de vivencias que les influirá toda la vida.Como poco un abandono, una estancia más o menos larga en en alguna institución.Y al llegar a su nuevo país de origen pocas son las personas que tendrán en cuenta que esa mochila pesa mucho y que hace un esfuerzo inmenso durante todo el día para ser o parecer como los demás.

Tere

Sonia Martín dijo...

En mi opinión todos somos Lorenzos, a algunos ya le has golpeado el cazo, con más o menos intensidad, pero el cazo ha caído, y a algunos aún no. Mucha gente puede llegar a pensar que su cazo a caído, que lo arrastra desde hace tiempo, pero es posible que el cazo aún siga esperando el momento justo para caer, y cambiar a la persona, a esas personas todavía les queda un largo camino por recorrer.
Este cuento aún que sea muy simple, muy sencillo y muy bonito tienes muchos temas importantes detrás. Como por ejemplo la marginación, el echo de pertenecer a un colectivo que no esta bien visto, si naces en esos colectivos ya llevas un pequeño cazo atado siempre y aquí el cazo no caerá, si no, que se hará más grande o más pequeño, dado que ya se nace con el. Y deberíamos mirar más allá de la apariencia en si, de los cazos que lleve cada uno encima, sean visibles o no. Por que si mirásemos detrás de las etiquetas, los cazos y todos los prejuicios que tenemos o nos crean, encontraríamos algo maravilloso, encontraríamos a personas.

Anónimo dijo...

BUEN RELATO...
Tristemente nuestra sociedad es egoista, nadie se para a pensar en los sentimientos, cualidades de las personas por que creemos que con las primeras impresiones, no hay segundas oportunidades.

Nos crian y educan así, parece que la sociedad vive cara a la galería
y si recordamos un poco, todos hemos conocido a algun Lorenzo, de niños, de adolescentes...
¿ y qué pasa con los niños como Lorenzo en la niñez?viven autenticas pesadillas solo con alegar que los niños son muy crueles, y parece ser que es una norma implantada por que nadie se ha parado a pensar que todo es domable,QUE HEMOS EVOLUCIONADO, se debe educar en el respeto hacia los demas y abrir nuestra perspectiva para acoger y aprender, por que todos estamos para aportar algo.
No quiero negativizar, como en el cuento tambien en la vida nos encontramos con personas muy humanas, cercanas que nos dan el empujón para seguir adelante y pensar que algún día todo se hara posible, siempre con esfuerzo y dedicación
Marta

Anónimo dijo...

A mi también me ha gustado el relato de Lorenzo y su cazo, pero sin duda me gusta el comentario de Elena, si bien la historia refleja bien el hecho de la marginación, Elena creo que ha sido capaz de plasmarlo perfectamente ademas haciendo alusión a una cosa que para mi es el principio de una marginación que son, ni mas ni menos que los estereotipos, ya que esa generalización que te impide llegar a conocer a alguien es la que finalmente margina a alguien porque nunca alguien que margina a otra persona a llegado a conocerla, Alberto

clau dijo...

El cuento me parece muy interesante, porque de una forma muy sencilla muestra algo que es muy duro y triste.
Creo que la gente cuando lee esto se centra en Lorenzo, y es lógico pero no se puede dar de lado a la figura de la "buena mujer" que le ayuda..
Todos tenemos un problema o un cazo y muchas veces, como solo escuchamos las cosas malas nos centramos en ellas y dejamos lo bueno que tenemos olvidado en un rincón.
Por eso es necesario que existan personas, ya no voy a decir buenas, sino comprometidas, que sepan sacarte de eso potenciando tus virtudes, y con ello puede que el cazo no desaparezca, pero claro está que se hará menos visible.

Mariam dijo...

Más que un cuento bonito me parece muy interesante como la escritora ha querido adaptarlo a niños tan pequeños, es importantíiiisimo que desde muy pequeños comiencen a educarnos de esta manera.
Por otro lado creo que el cazo que cada uno de nosotros arrastramos no debería desaparecer nunca, nuestros errores, nuestras dificultades, nuestras inseguridades... todo eso es lo que al fin y al cabo nos hace humanos. Si que pienso que pese a que en mi opinión siempre llevaremos nuestro propio cazo ahi atras, es necesario normalizarlo, es necesario comprender que todos lo tenemos, más grande o más pequeño, y creo que de esa manera aquellos que llevan un cazo un poco más llamativo o simplemente diferente, estarían integrados en nuestra sociedad.

Anónimo dijo...

Hola creo que refleja de manera muy buena como es la situación de muchos niños que por alguna razón como pueda ser un defecto, les rechazan. Para evitar eso estamos nosotros, los integradores para que esas personas se integren en la sociedad, y para mostrar al mundo que se equivoca rechazando a persona que se alejan un poco de lo que la sociedad denomina normal.
Un saludo:
Alejandro

javo dijo...

El cuento refleja una realidad mucho mas amplia de lo que parece, como muchos habeis dicho, cada cual tiene su cazo, mas grande o mas pequeño, que hará mas o menos ruido, pero en verdad yo creo que el cazo muchas veces parece mas grande de lo que es, o mejor dicho hacemos que parezca mas grande de lo que es. Porque la sociedad en general se empeña en no ver a Lorenzo, y solo ver su cazo. Si en vez de mirar lo grande que tienes el cazo, miráramos mas lo grande que es Lorenzo, tal vez un día... no haríamos ni caso al cazo!
Seria tan bonita la NORMALIDAD.
Por cierto Elena, me ha encantado eso de "Integrador para integrarme"

javo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=zoREXT8qT7g
No tiene nada que ver y tal vez no sea el sitio para ponerlo, pero... yo lo pongo porque me ha gustado y me apetece compartirlo y aqui creo que todos lo podeis ver.

Anónimo dijo...

El cuento es muy bueno.
En mi opinión es duro que en la realidad encontremos a personas que ignoren y no sean conscientes “del cazo que arrastra Lorenzo” y no intenten echarles una mano o darles un empujón para que sigan hacia delante.
Para mí, es una satisfacción ser una de esas personas que tienden la mano para ayudarles a saber llevar o superar ese cazo, sin llegar hacerse invisibles para la sociedad.
Raquel.