viernes 20 de enero de 2012

Sobre África


Hola:
Me gustaría dar continuidad a la noticia de ayer acerca de la crisis tremenda que se vive en África.
Por un lado, la sequía  que está asolando una parte de ese continente, por otro las guerras y revueltas constantes  y la explotación indiscriminada de sus recursos para satisfacer, en parte, nuestras necesidades y caprichos, pueden acabar con él.
Parece mentira que pasen los años, se repitan sistemáticamente las mismas noticias y nos sorprendamos como si fuera la primera vez.
Como comentábamos, probablemente nuestras actuaciones profesionales se centren en el entorno próximo en el que vivimos pero también creo que tenemos el deber de contar, ayudar, concienciar, … cualquier situación de injusticia que oprima y esclavice al ser humano en cualquier lugar.

Os incluyo un enlace a la presentación sobre el coltán de la que os hablé ayer que pude servir para iniciar los comentarios de estos días.
Ya nos contaréis.
Buena semana

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Es increíble, realmente no tenía ni idea sobre el tema, y aunque si que pensaba de antemano que muchas veces las últimas tecnologías consumen al mismo ser humano, no sabía que encima tantas vidas quedan afectadas porque unos cuantos (pues como vimos el otro día la verdadera realidad no es nuestro mundo), queramos tener un artilugio que os haga la vida más sencilla, a veces casi insustancial.

¿Para qué necesitamos el móvil realmente? Pues para una urgencia. No es necesario que tenga una gran capacidad, o que casi pueda hablarnos.

Si el ser humano gastase más energía en relacionarse con los demás y hacer oir su voz, quizás estaríamos mucho mas enterados de realidades como la del coltán, y no nos preocuparíamos de suplir los vacios que tengamos con una máquina a la que debemos conectar a la luz si queremos mantenerla "viva".


Respecto a las diapositivas, me quedo con algo que dice al final, y es que realmente podemos dejar de ser partícipes de fomentar esa guerra, pues si se conoce la situación, siempre habrá un valiente que lo diga, y quién sabe a lo mejor podemos ser nosotros, los alumnos de integración social.


Se que puede sonar a autopía, que el mundo no es fácil, y que no cambia de la noche a la mañana. Que ni nosotros vamos a permitir bajar nuestro nivel de vida, ni se les va a dar la oportunidad a esos países de crecerse para combatir en igualdad de condiciones. Pero tampoco debemos quedarnos indiferentes, hay muchas más brechas que podemos sanar. En esta se podrá difundir la información para tener mas poder, y en las más cercanas podemos comenzar por abrir los ojos.


Personalmente ese será mi reto, mantener los ojos abiertos no sólo ante lo que pueda venir, sino ante lo que yo pueda hacer. No hace falta ser una ONG, basta con ser un "ser humano".


Natalia.

Anónimo dijo...

La "maldición de los recursos" se ha dado en muchos países ricos en recursos como República Democrática del Congo o Nigeria. Se trata de un hecho alimentado por una mezcla fatal de autoridades corruptas e incompetentes, grupos rebeldes que quieren ingresos procedentes de los recursos naturales, y empresas occidentales que negocian sin vergüenza alguna con ambas partes para garantizarse el acceso a esos valiosos recursos, ajenas a las consecuencias de sus actos en la población local. Es necesario un cambio de actitud en estos tres actores para poner fin a la maldición. Occidente podría tener un papel muy importante si consiguiese que sus empresas fueran responsables de las consecuencias de sus acciones. La ley Dodd-Frank* es un primer paso en la dirección correcta, pero se necesitan otras medidas, como legislar para que las empresas tengan que rendir cuentas ante los tribunales europeos por sus crímenes en África.





* El acta Dodd-Frank pide a las multinacionales que cotizan en Wall Street que justifiquen sus pagos a los gobiernos extranjeros, y prueben que los minerales obtenidos en zonas de conflicto no han servido para enriquecer a los grupos armados.

Mi conclusión es...¿Hasta cuando África va a dejar de ser fábrica y almacén de occidente?

Óscar

Anónimo dijo...

En primer luagr , me parece fatal que nuestro país y otros para enriquezerse y tener más capital se lo roben a otros. En segundo lugar, no me cabe en la cabeza que los gobiernos permitan las infrahumanas condiciones de esos empleados y las consecuencias que se derivan de ello. En tercer luagr , ¿qué podemos hacer? es una dualidad muy compleja porque si dejamos de consumir esos procuctos, ellos aunque con ese trabajo cobren un salario ínfimo, al menos cobran algo,si no se morirían de hambre.Además las empresan que consiguen así sus recursos, no lo van anunciando si no nadie se los compraría.Es un tema bastante complejo lo que habría que hacer es obligar a esas empresas a darles unas condiciones dignas de trabjao y un sueldo digno, sé que es bastante altruista,pero es lo que pienso. Violetaa

clau dijo...

África, el cuarto trastero del mundo. Continente explotado desde siempre, para que unos poco vivamos bien, muchísimos tienen que malvivir. Esta es una realidad conocida por todos, pero es mejor mirar para otro lado, conmoverte un poco, pensar que es una injusticia, pero dejando que las cosas sigan igual.

Sequías que producen hambrunas, guerras fraticidas que son organizadas por multinacionales y fabricantes de armas (los señores de la guerra) para seguir saqueando ese hermoso continente impunemente, ante la mirada cómplice de gobiernos a los que se les llena la boca de hablar en "las cumbres" de derechos humanos.

Con unos grandes recursos en minerales, gases y otras materias primas que solo utilizamos en el llamado primer mundo, mientras ellos trabajan por sueldos miserables, mueren cuando no han alcanzado la madurez, eso si consiguen pasar de la niñez, y ven que su vida no tiene ninguna esperanza porque sus gobiernos son corruptos, porque los que mandan en el mundo se sirven de su miseria para hacerse más ricos sin ningún escrúpulo de conciencia.

Es verdad que África está lejos y bueno parece que el problema no nos afecta a nosotros, pero espero que esta crisis mundial que estamos pasando nos abra los ojos y de una vez por todas los ciudadanos, y los gobiernos tratemos de cambiar una realidad, aunque solo sea un poco porque ya no creo en utopías.

Anónimo dijo...

EN mi opinión, la culpa de todo esto la tiene el capitalismo, si no hubiera tanta competitividad entre las empresas no actuarían con esa frialdad ante las personas y se respetarían los derechos humano.
Otro problema son los valores éticos que nos han inculcado en esta sociedad de consumo, cuanto más tienes más vales y desde pequeños nos enseñan a mirar a otro lado ante los problemas de otros.
Además todos inconsciente o conscientemente somos un poco hipócritas¿quién no tiene o ha tenido algún producto de estas marcas?Por eso la culpa sería de la sociedad de consumo y materialista en la que nos hemos educado.
¿Qué podemos hacer desde aquí, que se hiciera una ley que prohibiera a las empresas vender esos productos?... eso al gobierno no le interesaría y mas en la época de recesión en la que estamos... me gustaría encontrarle una solución a este problema
LAURA

Diana dijo...

Es muy desagradable tener que ver gente beneficiándose por un material sacado por los duros esfuerzos de estas personas,pero no es solo eso lo peor es que se abuse del material sin pensar en lo que hay detrás, en todo lo que pueden estar pasando estas personas y en en todo lo que conlleva sacar este material.La verdad no me había nunca puesto a pensar sobre lo duro que es sacar los materiales con los que se hacen estas tecnologías y me a sorprendido bastante, es increible lo poco que les pagan a comparación de como lo venden .
Para que queremos más de un móvil o un móvil cada poco tiempo si con uno ya tenemos suficiente para hacer lo imprescindible : llamar si necesitas una urgencia .Si las personas estuvieran enteradas de esta situación seguramente que dejaran de comprar tanta tecnología nueva y se conformarían con lo básico, pero ese es el problema que viven en la ignorancia o no se han enterado de ello, por lo que es imprescindible informar sobre esta situación.

Sonia Martín dijo...

La entrada me ha parecido realmente buena, yo creo que la mayoría del mundo sabe de la existencia de este problema.
Pero como se dice en la presentación, no se quiere parar.
Todo el mundo sabe que niños mueren sacando el coltan, pero se ve tan alejado, que no parece importar.
Es cierto que todos los años se habla de esto ya todo el mundo parece abrumarles e incluso impactarles, pero luego miran la hora en su móvil de última generación, y se les olvida lo que se acaba de decir.
Y luego también está el estereotipo de: Si yo no puedo hacer nada.. Y no es cierto, como se ve el la presentación, aún que no sea mucho, y lo veamos insignificante, es una gotita de agua, y cada gotita cuenta.