A continuación os he puesto un texto que
escribió Víctor Córcoba Herrero, columnista de varios periódicos. Fue escrito
en Febrero de 2012 y da mucho que pensar y lo quería compartir con vosotros/as.
Si preferís leerlo desde la propia página
este es el link:
Hambre de justicia social en el mundo
Hay hambre de justicia social
en el mundo. Y lo peor es que se acrecienta cada día más, porque la justicia
social está ligada al bien común y a esta sociedad le importa un rábano el
respeto de la dignidad transcendente del ser humano, o el deber de hacerse
prójimo de los demás. No podemos con la envidia. Los efectos de esa rivalidad nos ciegan
para que triunfe la
injusticia. Así , las diversas formas de discriminación, lejos
de desaparecer, aumentan; y las desigualdades son escandalosas, lo que
contradice el espíritu de la justicia social.
Un pueblo hambriento de
justicia social es un pueblo condenado al fracaso, en el que no es posible que
haya paz social. No puede haber orden social si la autoridad es un inmoral que
no practica para nada la solidaridad. Sabemos que la justicia social no es
doctrina partidista, sino un principio fundamental para la convivencia de todos
con todos. Lo sabemos, pero pasamos de promover la igualdad de género más allá
de la ley y los derechos de los excluidos del sistema, de los marginados, de
los migrantes. Los muros que nos separan y nos enfrentan se agrandan por el
odio a determinadas religiones, razas o etnias. Lo malo es que sus autores
duermen en nuestra cama y comen en nuestra mesa, a veces de nuestra propia
comida y hasta nos echan de nuestro propio lecho.
Para las Naciones Unidas, la
búsqueda de la justicia social es el cimiento en que se sustenta la vida de sus
moradores en el mundo. De esta manera, la igualdad de oportunidades es un
cuento que nadie se cree en este mundo de lobos; la solidaridad es el traje que
todos nos ponemos para lucirnos, pero que no lo vestimos a diario para
donarnos; y el respeto a los derechos humanos es el baúl de los olvidos.
Celebraríamos que el Día
Mundial de la Justicia
Social fuese, en verdad, una llamada a la dignidad de las personas.
Cuesta entender que en un periodo de crisis como el actual, en el que la
privación del trabajo daña no sólo al que la padece, sino a una familia entera,
la protección social no exista o sea menos abundante que en otras épocas.
Mal que nos pese, la recesión
mundial es fruto de la injusticia de determinados poderes, a los que no les
ocupa ni preocupa para nada que haya personas que se mueran de hambre por una
falta de garantía a los servicios sociales básicos. Para determinados poderes,
la vida de las personas no vale igual. A los datos proporcionados por la ONU me
remito: “Un 80 por ciento de la población mundial carece de acceso a una
protección social adecuada. Las mujeres son especialmente vulnerables. La
finalidad de establecer un nivel mínimo de protección social es evidente: nadie
debería vivir por debajo de un nivel de ingresos determinado, y todo el mundo
debería gozar de acceso a servicios públicos esenciales, como el agua y el
saneamiento, la salud y la educación”.
Maud
¿Qué decir que no esté ahí escrito ya? Es verdad que el "mundo desarrollado" se va al garete, ese mundo independiente y libre, ja. Vivimos del consumo y el consumo, que no hace más que enriquecer ahora más a los ricos y dejar más en la estacada a los pobres, que no tienen con qué consumir. Está bien reivindicar derechos, quejarse y hacer ruido, ahora es un deber diría yo. Pero, al hablar del mundo... ¿Quién compra, absolutamente todo, a fuentes responsables?, ¿o a empresas que respeten la Declaración de los Derechos Humanos? Es bonito, sí, pero utópico, hay que quejarse, pero para decir que alguien lo hace mal, tenemos que saber cómo lo haríamos para hacerlo bien, y yo, sinceramente, no sería el que mejor lo fuera a hacer.
ResponderEliminarFantastic wеbsite. A lot of uѕeful info hеre.
ResponderEliminarI'm sending it to some friends ans also sharing in delicious. And naturally, thank you for your sweat!
Also visit my weblog; launchpad16.com
Este mundo se ha convertido en una lucha por la garantía de unos servicios de los que deberíamos de gozar todos, ya que son unos servicios mínimos, básicos para vivir "dignamente".
ResponderEliminarPoco a poco se ha dejado atrás el interés común y hemos llegado a una sociedad individualista, las personas sólo se preocupan por su propio bien, la gente cuanto más tiene más quiere!! ¿ hasta cuándo estas personas van a seguir así?
La clase media va desapareciendo, mientras que los ricos son más ricos y los pobres se mueren de hambre porque se cierran los recursos que los ayudan. ¿Estamos dispuestos a consentirlo?, pero ¿Qué podemos hacer?
El gran problema es que en una sociedad capitalista siempre primará el beneficio antes que la persona... De ahí entramos en la privatización...gestion de recursos por la empresa... No se valora lo que se puede hacer por las personas sino sólo el que hace las cosas por menos dinero...por ello las empresas no salen a concursos públicos sino como nuevo término el proyecto que menos cueste y promete lo mismo que el que más cuesta será elegido es decir"una subasta de recursos, te prometo lo mismo con menos dinero" pero ahí no queda la cosa...las personas que trabajen para la empresa no se podrán quejar si ven irregularidades, tendrán que aguantarse y saldrán perjudicadas las personas,mientras que siendo público si tienen un puesto fijo y saben que no van a perderlo las personas que trabajen se quejarán y por lo menos nosotrxs que usamos esos recursos saldremos más beneficiadxs, ya que ese servicio será de mayor cálida ya que,.no nos lo prestará una empresa, la cual siempre busca maximo beneficio económico. ... De ahí que el dinero es más importante que las personas. Necesitamos unos servicios públicos....de todxs para todxs...
ResponderEliminarCreo que estamos llegando a un punto en el que todo vale y nada importa, en el que vale que se retiren los conciertos de las FP, vale que se le quiten DERECHOS BÁSICOS a personas migrantes, vale que personas se queden en la calle... y no les importa que la gente no pueda acceder a una vivienda, a una sanidad o a una eduacación.
ResponderEliminarMucha gente no es consciente de lo que está pasando, ya que no le afecta directamente, el problema es cuando a ellos también les afecte y sea demasiado tarde para un cambio. Hay que apostar por ese cambia ahora, ya... no dentro de un tiempo. Todos formamos parte de una sociedad en la que cualquier cambio nos afecta directa o indirectamente, y hay que seguir luchando por esa justicia social!!!
A ver, hay los que nunca han tenido algún tipo de justicia desde que nacieron y no reivindican nada mejorable que no conozcan. Yo creo que si nos quejamos de algo de la justicia, es porque además de que conocemos de qué va nuestro derecho, en gran medida es porque lo que queremos porque creemos que es justo, o bien no se nos es permitido, o bien no es fácil, o bien se nos ha quitado. Quizás la crítica no baste. Con ello nos podríamos implicar en conocer más qué es lo que es más justo y para quienes sí y cuáles no; qué es lo que cada uno independientemente queremos, si es justo o no y para con quienes más y si con ellos/as eso es más justo o no. Lo mismo para quejarse antes que nada sería bueno saber más del tema, lo mismo sí, lo mismo no. Quizás tenemos sed porque no hemos querido aprender nunca otra técnica para aprovechar el agua, a lo mejor no hemos tenido la ocasión para saber que uno puede quererlo, sea como sea, para unos para otros, falta querer. Hasta que podamos querernos más, ya podremos quejarnos sin escucharnos los unos a los otros, que no aunque no nos entendamos no vamos a sonreirnos después con complicidad, sino con odio y rechisteo. Di a un ladrón que confías en él, y lo mismo eres el primero, y lo mismo no te roba porque pa uno que confía en mí... en él...qué pasa, que nosotros sí podemos confiar, y también cagarla porque bien que me puede robar por su condición, pero si de alguien que puede aprender es de nosotros por la confianza que ofrecemos por vocación. Lo digo metafóricamente hablando como si fueran muchas situaciones de la vida, y recogiendo esa idea de consumo a la que estamos asociados: qué puede más en mí, lo material que se pueda llevar, o la bondad que se pueada llevar. Lo que pasa es que ahí, como en otras tantas críticas de la justicia como esta que chapó, hay que echarle...
ResponderEliminar