Hace unos días en clase comentábamos el aumento de maltrato familiar en los últimos años. Cada vez hay más jóvenes que por diferentes circunstancias, muestran una actitud agresiva hacia sus padres. Estos problemas no entienden de nivel social, cultural o económico ya que se pueden dar en cualquier entorno.
En el año 2013 se produjeron 9000 denuncias superando las del año anterior en el que se registraron casi 5000 casos de esta índole en España. Pero este dato aún sería mayor, pues la mayoría de los padres tardan años en tomar medidas o incluso ni llegan a hacerlo restando importancia a estos problemas.
Es vital actuar en estos asuntos desde el primer momento pues tanto padres como hijos deben erradicar ese comportamiento agresivo para que consigan tener unas conductas adecuadas pero… ¿cuál es la principal causa de este maltrato? ¿qué se puede hacer frente a una situación tan difícil para aniquilar este problema?
Irene Carretero
En nuestra clase hubo debate con este tema. Está claro que no voy a justificar ningún caso de maltrato, familiar ni de cualquier otra índole. Pero ¿Qué hay detrás de estos episodios? ¿Por qué los chicos y chicas llegan a estas situaciones?
ResponderEliminar9000 casos son muchos casos y detrás de cada uno de ellos hay personas, tan diferentes como sus circunstancias.
No sé si se estará entendiendo lo que quiero expresar, pero creo que se manipula demasiado este tema, creando una alarma social en mi opinión innecesaria y se frivoliza con situaciones, habitualmente dramáticas, agrupando y reduciendo todo a una cifra, a una etiqueta. En lugar de buscar el trasfondo, las respuestas e invertir en los recursos necesarios.
Estoy de acuerdo con Celia, hay que mirar más allá. Está claro que las agresiones y los insultos de los hijos hacia sus padres son indefendibles pero, ¿por qué no centrarse en lo que ha llevado a los jóvenes a esas situaciones que en el problema en sí? Tampoco digo que haya que restarle importancia.
ResponderEliminarSi bien como dice el vídeo, las principales causas son el consumo de sustancias (drogas o alcohol) de los menores o la educación permisiva de los padres, quizás habría que intervenir en esos factores y no crear esa 'alarma social' que menciona mi compañera.
Además se ha denunciado en varias ocasiones de la inexistencia de protocolos policiales que den una respuesta homogénea a las denuncias de este tipo de violencia. En el año 2011 había 44 menores internados en la Comunidad de Madrid por estas situaciones de maltrato. Está claro que en este tema queda mucho por hacer.
Como bien dicen mis compañeros, estamos ante situaciones muy graves, y eso no hay quien lo niegue. Pero creo que es fundamental centrarse en las conductas, y buscar el desencadenante de éstas, ya que como bien han dicho, no sabemos lo que puede haber detrás de situaciones así.
ResponderEliminarComo bien ha dicho Celia, ni justifico ni defiendo estas conductas, pero creo que se debería trabajar más en porque se llega a estas situaciones, y no a vender el nuemero de casos, ni por supuesto, ya que es un tema crítico, aparecer en todos los medios mostrando los dramas de las familias, y aumentando el etiquetado de estar personas, sin conocer sus situaciones o donde hay que incidir para que no ocurran más hechos de este tipo.
Cada situación es diferente en cada uno de los casos y habría que ver la dinámica familiar que hay en cada hogar para analizar las circunstancias que llevan a estos problemas pero yo creo que cada vez hay más padres que dejan hacer a sus hijos lo que quieren en cada momento y les regalan ropa, videojuegos...para tenerles contentos y no se dan cuenta que los hijos van a pedir más y más; y se suele acabar con peleas o discusiones.
ResponderEliminaryo creo que la principal causa del maltrato, es la falta de respeto a los demás. ya sea de padres a hijos como de hijos a padres.
ResponderEliminarMe parece vergonzoso que un hijo insulte o pegue a sus padres. pero en ocasiones los padres tienen parte de culpa por no educarlos desde el respeto y establecerles límites.
yo creo que deberíamos hacer para evitar el maltrato es educando desde el respeto.
Aquí os dejo un link con algunos consejos para educar desde el respeto y prevenir el maltrato de hijos a padres.
http://espanol.babycenter.com/a5700140/la-agresividad-en-ni%C3%B1os-por-qu%C3%A9-sucede-y-qu%C3%A9-hacer-al-respecto
Attt: Vania Suárez
estoy de acuerdo con vania, todo depende del respeto conque se trate a los dem´´as y es algo que deber´´iamos preguntarnos como respetamos a los que nos rodean, comparto totalmente su opini´´on
EliminarMi opinión es que los padres consienten mucho a los hijos eso conlleva una falta de respeto hacía los padres y educadores .Os dejo una página con problema de conducta .Gema
ResponderEliminarshttp://www.consumer.es/web/es/bebe/ninos/mas-de-4-anos/2012/07/02/210700.php
En mi opinión la mayoria de los casos de maltratato se solucionaria con un buen trabajo de PREVENCIÓN desde que los niños/as son pequeños/as,junto con enseñanzas desde el RESPETO, tanto de los padres como de los/as hijos/as,la confianza, el conocimiento...ya que pretender solucionar el problema con medidas sancionadoras dan "solución" a la conducta,pero no al problema que hay de fondo.
ResponderEliminarFátima
estoy de acuerdo con este ánonimo no hace falta añadir más confieso que no estoy en mi mejor momento para pensar en estos temas pero son necesarios para seguir adelante,
EliminarProblema especialmente preocupante, dado el aumento de casos en los últimos años, aunque también habría que tener en cuenta que estas cifras son mayores, ya que la mayoría no llegan a denunciar. No se trata de buscar culpables, si no partes responsables de un problema (hijos y padres); muchas veces el niño identificado como agresivo es el “síntoma” de un conflicto a tratar. Es la “punta del iceberg” de multitud de problemáticas de diferente índole, ya sean problemas de pareja, secretos familiares, jerarquías desordenadas…entre otros. Abordar el conflicto desde un punto de vista sistémico familiar sería la clave para la mayoría de los casos.
ResponderEliminarHola a tod@s!
ResponderEliminarLa verdad son casos muy preocupantes, y que aumentan día a día en cualquier lugar del mundo. El llegar a las causas de este problema, pues como bien a dicho mi compañera Irene, no entienden de clase social económica y/o cultural.
Por desgracia, conozco un caso de esta índole y que por suerte y he llegado a comprobar lo difícil que es llegar a situaciones así.
Francisco José Patiño Gallego.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarHola tod@s
ResponderEliminarPienso que esta es una noticia muy preocupante ya que los datos dicen que aumenta considerablemente. Estoy de acuerdo con mis compañeros cuando dicen que es bueno tener una educación basada en el respecto y la comunicación pero pienso que muchas veces reciben esta educación y la misma sociedad en la que vivimos le contradice esos valores que se les inculca.
Un caso en el que la agresión es la única respuesta que parece factible, entiendo que es el resultado de una serie innumerable de variables. Creo, ante la valoración de las circunstancias que rodean al agresor, que se deberá tener en cuenta el grado de responsabilidad que tienen los padres, pero el entorno, sus líderes predominantes, la autoimagen, sus herramientas emocionales y la autoestima cobran gran fuerza en la manera en la que el menor afrontará sus problemas.
ResponderEliminarRealmente me sorprende ver qué pocos han tenido en cuenta la propia idiosincrasia del agresor ya que muchos han mirado hacia los padres, sin valorar otros modelos comportamentales. Me pregunto por qué damos por sentado que un agresor adulto es perfectamente consciente de lo que hace, el daño que la agresión genera y que realiza sus actos de manera voluntaria. En el caso de los niños no es así, no partimos de las mismas premistas. Partimos de la base de que los niños son totalmente inocentes. No siempre es cierto y hace mucho daño prejuzgar, tanto en la inocencia como en la culpabilidad.
Creo que como profesionales estaría bien -yo lo intentaré- aprender a separar el acto violento, nunca excusable, de quien comete el delito y del origen del problema. Es nuestra responsabilidad profesional poder facilitar las herramientas para solucionarlo, a ser posible, con la antelación suficiente como para que la agresión no se produzca, independientemente de los métodos paliativos y punitivos que se puedan aplicar a posteriori.
Este es un tema muy preocupante ya que como dicen las cifras aumenta cada vez más, por otro lado como dice mi compañera diana esto es la “punta de iceberg” ya que todavía muchos familiares no denuncian a los menores por miedo al que pasara y por falta de información.
ResponderEliminarSANDRA RIPOLL
Debería haber más información y recursos dedicado a estas personas ya que como podemos comprobar cada vez es más frecuente. También estoy de acuerdo en la parte de que es de gran importancia trabajar la prevención con estos chicos y educarles en estos aspectos, también trabajar con ellos que les llevo a hacerlo etc... Y trabajar con ellos, porque de ninguna manera la violencia debe ser consentida.
Es muy cierto que el video es muy duro, como dice mi compañera Ana.
ResponderEliminarYa que vemos las consecuencias de conflictos que nos llevan a las guerras. y eso es muy duro. por ello algunas veces tendemos a pasar del tema y solo reaccionar cuándo nos sucede a nosotros o familiares.
Y no es que este a favor de pasar del tema de las guerras y del sufrimiento de las demás personas( especialmente de estos inocentes niños) sino que a veces el ser humano prefiere vivir en la ingenuidad para no pensar en el mal y tener una vida tranquila y sin preocupaciones. y solo reaccionar cuando vemos el peligro.
En conclusión yo creo que a veces preocupándonos de los problemas no se van a solucionar, sino que hay que hacer algo para solucionarlos. y lamentablemente el tema de las guerras es un problema muy difícil de solucionar ya que han pasado los años y en algunos países siguen existiendo.
ATT: Vania Suárez
Hay un perfil de hijos adolescentes que agreden en su padres, pero no siempre se cumple. Existe un incremento de padres y madres víctimas de la violencia de sus hijos. Una problemática difícil de abordar. Personalmente no he logrado encontrar una idea o posible solución al problema. Opino que es un problema que ha surgido, y que se está abordando, desde hace relativamente poco tiempo, y que esto dificulta su resolución.
ResponderEliminarConsidero que una de las razones por las cuales los hijos adolescentes maltratan a sus padres es la frustración, dado que hoy en día la media de personas (de nuestro país hablo y sin contar ahora con la crisis) pueden permitirse una vida mejor que las que igual sus padres, es decir los abuelos de estos niños, les dieron a sus hijos. Las tecnologías, la rapidez en la que crecen estos niños hoy en día, puesto que cada vez están más espabilados y controlan todo tipo de tecnologías, permitir todo, decir a todo que sí, el poder que ejerce la sociedad en ellos, comprar, comprar y comprar compulsivamente, provoca en estos niños frustración al momento en el que reciben un NO.
ResponderEliminarAdemás de esto, con la violencia que existe y está en manos de todo el mundo hoy en día, ¿cómo no van a actuar con violencia? Sin ir más lejos los videojuegos más vendidos en los últimos años, van de eso, o de guerras, o de matarse unos a otros o matar a prostitutas. La mente de un niño o de un adolescente aún esta sin formar, y hoy en día con toda la información que reciben continuamente, les confunde, y actuan como actua la masa, queriendolo todo y queriendolo ya. Más aun cuando son niños "mimados".
Creo que estas cifras son preocupantes y se debería dar respuesta inmediata a estos problemas, con intervención hacia los niños y por supuesto también hacia los padres, puesto que se debe cambiar una conducta y es necesaria la colaboración de todos. Porque si esto sigue así, ¿qué sociedad nos espera el día de mañana? Se debe trabajar desde la educación, el conocimiento y el respeto para poder lograr un sociedad sana y anti violencia el día de mañana.
El maltrato de los hijos a sus padres desde mi punto de vista y sin profundizar en el tema puede deberse a varios factores. Por un lado el consumo problemático y prolongado de sustancias que provocan un estado de agitación que puede verse transformado en agresividad, la educación demasiado permisiva de los padres promovida por la actual regulación de la ley de protección del menor porque parece que ahora no se les puede tocar, ni dar un cachete o un bofetón a los hijos y po ultimo la frustacion y la sensación de fracaso con la que viven los hijos, debido al nivel de exigencia que impone la sociedad.
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